Un estudio de UIC Barcelona apuesta por el uso de computación evolutiva para la mejora de las tramas urbanas

09/07/19
Comparte esta información

Los resultados de la investigación, elaborada por los profesores Ana Cocho-Bermejo y Diego Navarro, han sido publicados en la revista de primer cuartil Mathematics

Un estudio de UIC Barcelona apuesta por el uso de computación evolutiva para la mejora de las tramas urbanas

Los profesores de UIC Barcelona School of Architecture, Ana Cocho-Bermejo y Diego Navarro, acaban de publicar un estudio titulado “Urban-Tissue Optimization through Evolutionary Computation” en la revista de primer cuartil Mathematics, indexada por el Journal Citation Reports Science Edition. La investigación cuenta, además, con la participación de Mohammed Makki, investigador de la Architectural Association de Londres. 

En su investigación, los profesores plantean el uso de algoritmos genéticos multiobjetivo para el análisis del plan urbano del Eixample de Barcelona con el fin de lograr tramas urbanas más heterogéneas y flexibles. “El uso de la computación facilita la resolución de problemas complejos como puede ser el diseño arquitectónico o urbano”, aseguran, “de hecho, el abanico de posibles soluciones manifiesta el conflicto del diseño de la ciudad, los objetivos contradictorios que la componen y que nos obligan a posicionarnos sobre la ciudad que queremos”.

La investigación se centra en el icónico plan de Cerdà para distribuir la trama del Eixample barcelonés en una superilla teórica de 4x4. “Es un plan que, con el tiempo, ha priorizado la densidad ante otros valores propuestos originalmente por Cerdà” explican, “es por esto que nosotros queremos recuperar el resto de ideales que propuso en su momento el urbanista apostando, por ejemplo, por una mayor calidad y salubridad de la vivienda del barrio”. 

“Que nuestro estudio se publique en una revista de matemáticas aplicadas confirma y valida que la investigación que estamos llevando a cabo tiene valor y rigor”, afirman ambos profesores, “además, nos plantea la necesidad de que el resto de las ciencias sean conscientes de su repercusión en la arquitectura y viceversa”.