14/02/2020

Dos alumnos de UIC Barcelona participan en la Uniraid 2020, la aventura solidaria por el desierto de Marruecos

Los alumnos de tercero del Grado en Administración y Dirección de Empresas, Arturo Hernández y Luis Navas, se embarcan en una aventura de nueve días y siete etapas por Marruecos con su Peugeot 205 del 1995

De UIC Barcelona a Marruecos y, desde Tánger, unos 3.000 kilómetros divididos en siete etapas. Y todo esto solo con la ayuda de un roadbook, un mapa y una brújula. No valen los dispositivos electrónicos. Tampoco tener el mejor vehículo: se tiene que participar a bordo de un coche que tenga más de veinte años y que cumpla unas características muy concretas. El ganador, además, no es el más rápido, sino el que consiga completar el recorrido en el menor número de kilómetros posible. Este es el reto mayúsculo al cual se enfrentan Arturo Hernández y Luis Navas, dos alumnos de tercero del Grado en Administración y Dirección de Empresas que han decidido participar en el Uniraid 2020, que empieza mañana y se alargará hasta el próximo 23 de febrero.

El Uniraid es un proyecto dirigido a estudiantes de entre 18 y 28 años donde no todo es ganar. No es una carrera de velocidad ni un rally, es un trayecto de nueve días por el desierto de Marruecos con un trasfondo solidario: todos los participantes llevan 30 kg de material solidario que repartirán por los diferentes poblados por donde pasará el recorrido. Además, la organización de la carrera también pone a prueba los participantes a través de diferentes pruebas de estrategia y habilidad entre etapa y etapa.

“Después de hablar con algunos amigos que habían participado en anteriores ediciones, decidimos que no podíamos dejar pasar la oportunidad de estar este año”, asegura Arturo, que es consciente que durante la prueba “habrá momentos duros, de tensión, de averías y de muchas horas de conducción, pero que, finalmente todo merecerá la pena”. El estudiante también valora como uno de los grandes atractivos la cara solidaria del viaje: “Nos hace mucha ilusión poder repartir todo el material que llevamos y ver cuál es la realidad de los pueblos de esta región de Marruecos”.

El camino para llegar hasta aquí no ha sido nada fácil. Luis remarca que arreglar el Peugeot 205 y adaptarlo a las condiciones que tendrán durante los nueve días “no ha sido una tarea fácil y que se han producido numerosos contratiempos mecánicos”. En cualquier caso, el estudiante explica que el reto más exigente ha tenido que ver con la búsqueda de patrocinadores: “Hemos tenido la suerte que desde UIC Barcelona nos han ayudado desde el inicio y que con un pequeño proyecto de micromecenazgo y el apoyo de otras empresas podremos cubrir gran parte del viaje”.

El objetivo final de los dos durante esta aventura no será otro que dejar huella allá donde pasen. ¡Buen viaje!