22/11/2019

Un reciente estudio demuestra que disminuye la brecha entre hombres y mujeres en la crianza de los hijos

El informe, elaborado por el experto de la Universidad de Frankfurt Tomás Cano, demuestra que los padres pasan cada vez más tiempo de calidad con los niños, aunque las mujeres siguen asumiendo su cuidado básico. Los resultados se han dado a conocer durante el 3r. Simposio Internacional “Cuidado y negligencia en el entorno familiar” organizado por UIC Barcelona

Un estudio elaborado por el experto de la Universidad de Frankfurt Tomás Cano constata que se está reduciendo la brecha entre hombres y mujeres en el tiempo que dedican a la crianza de sus hijos.

El informe “Una cuestión de tiempo: La implicación del padre y el desarrollo cognitivo del menor”, que se presentó en UIC Barcelona durante el 3r. Simposio Internacional “Cuidado y negligencia en el entorno familiar”, demuestra que “desde los años 90 hasta el 2000 se ha ido intensificando la crianza, que ha pasado de ser autoritaria a democrática, con un mayor acercamiento de carácter emocional”.

Según Cano, esta situación se ha dado “en todos los países europeos, excepto en Francia” y está llevando a una “convergencia de géneros y a que cada vez haya menos desigualdades en el tiempo que se dedica a los hijos”. “Facilitar la implicación paterna debería generar mejoras en la función cognitiva de los hijos, la salud mental de las madres, así como un mejor funcionamiento de la familia”, ha añadido.

Sin embargo, el investigador ha dejado claro que esta convergencia se produce especialmente en lo que respecta “al tiempo de calidad: lectura, los deberes o los juegos educativos”, mientras que en el caso del tiempo dedicado a los cuidados básicos sigue siendo la mujer quien asume esta tarea en mayor medida.

En este sentido, según datos del Instituto de Estadística de Catalunya (Idescat) facilitados por el investigador Marc Grau, de la Childcare and Family Policies Chair (Fundación Joaquim Molins Figueres), los padres dedican en general 118 minutos diarios a sus hijos, frente a 208 minutos de las madres. De este tiempo, los hombres pasan 57,8 minutos diarios con los niños dedicados al cuidado básico, frente a los 123 minutos que dedican las mujeres. La cifra se iguala más sin embargo entre ambos sexos en lo que respecta al tiempo de calidad, que se sitúa en 33,4 minutos en los padres, muy cercano a los 35,95 de las madres.

Otro dato destacable del estudio es que los padres que no trabajan no mejoran estos indicadores respecto a los que trabajan, ya que pasan 85 minutos con sus hijos cada día, frente a los 148 minutos de las madres desempleadas.

Desarrollo cognitivo del menor

El informe elaborado por el investigador Tomás Cano también señala que los hijos de padres implicados en su crianza “tienen un mayor desarrollo cognitivo”, ya que “están expuestos a una mayor variedad de estímulos y cuentan con un vocabulario más rico al interactuar con dos personas distintas, dos personalidades distintas y comportamientos diferentes”.

Los padres con estudios universitarios son a priori, según Cano, “los que cada vez dedican más tiempo a sus hijos”. “Son familias estables, que tienen más hijos; en cambio, las familias con menos estudios les dedican menos tiempo, se divorcian más y son familias más débiles”. Sin embargo, este experto ha añadido que también los padres con rentas más bajas cuando se implican igual que los que tienen rentas más altas, el resultado en el desarrollo cognitivo de sus hijos sería el mismo”.

En el caso de las familias más desfavorecidas, el investigador ha asegurado que “ya nacen más en desventaja por las condiciones en las que en muchas ocasiones viven durante los nueve meses de gestación”, por lo que cuando los menores empiezan el colegio “esa brecha ya existe” y la escuela “ni la aumenta ni la reduce”. En su opinión, esta situación “constata el papel esencial que juega la familia en el desarrollo cognitivo, ya que los niños solo pasan en la escuela un 13,2 % de su tiempo y el 86,8 % restante lo disfrutan junto a su familia”.

Hambre de tiempo

Por su parte, el investigador Marc Grau ha asegurado que en España existe lo que él denomina “hambre de tiempo”, una situación que provoca “altos niveles de estrés, dificultad para cuidar a personas vulnerables, tener menos hijos de los deseados y un alto de nivel de agotamiento”. En este sentido, ha destacado que solo un 32,9 % de los españoles está satisfecho con el modo en que compagina vida familiar y laboral frente a un 56 % de los noruegos. Además, ha añadido que un 49 % de los españoles asegura sufrir altos niveles de estrés.

En su opinión, el coste de este “hambre de tiempo” tiene consecuencias en nuestras relaciones. Así, según un estudio llevado a cabo por la Universidad de Harvard, “al final de la vida, cuando preguntas a las personas qué les hace sentir bien, responden que mantener relaciones de calidad con la familia, con los amigos… con las personas a las que queremos”.